Cuantas veces en mis clases de masaje para bebés, sobre todo en las primeras sesiones, el bebé se muestra nervioso y con ganas de no ser tocado por sus padres; eso mismo ha pasado en casa, que éstos buscan un ambiente relajado y el momento idóneo para realizar el masaje a su hijo y ellos empiezan a llorar y a estar bastantes irritables.En esos momentos, tenemos que estar calmados y sobre todo, respetar el ritmo de cada bebé. Esta conducta por parte del bebé no significa que ustedes hayan fracasado, sino que nuestros hijos actúan según sus deseos y necesidades, y como todos, necesitan de un tiempo para adaptarse a esta nueva forma de comunicación, más física.
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